40 años de acompañamiento: Alain

03 February 2020

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Alain y Toussaint trabajan para apoyar a su comunidad (Sarah Morsheimer / Jesuit Refugee Service).
Alain posa con Toussaint, con quien puso en marcha Salama África, cuando todavía estaba en el campamento de refugiados de Dzaleka, Malaui.

Alain Tenta es un refugiado de la República Democrática del Congo (RDC) que vivió diez años en Dzaleka, donde ayudó a fundar Salama África, un centro de arte para la juventud refugiada. Alain asistió a una escuela de secundaria gestionada por el JRS y ahora cursa su licenciatura en Minnesota (EE. UU) adonde fue reasentado junto con su familia.

Háblanos de tu vida y de lo que estaba sucediendo cuando te involucraste por primera vez con el JRS.

En 2009, debido a la guerra en el este del Congo, mi familia huyó al campamento de refugiados de Dzaleka en Malaui. Yo, entonces, era un adolescente y no iba a la escuela. Solía ​​ver a otros muchachos ir al colegio y me preguntaba “¿adónde van?” Pronto supe de un programa del JRS que ayudaba a los estudiantes francófonos desplazados como yo a entrar en el anglófono sistema educativo de Malaui. Eso hizo posible mi educación secundaria.

¿En qué punto de tu vida estás hoy?

Vivo en Minnesota, donde me reubicaron en 2019 con mi hermana, mis sobrinas y un sobrino y mis padres. Hemos puesto en marcha nuestra propia comunidad en este nuevo lugar al que llamamos hogar. Cuando llegué, tenía algunos créditos universitarios pero nada que hacer. Así que me dije “No puedo esperar. Tengo gente a quien servir”. Decidí terminar mi título universitario y cursar un máster. Ahora estoy terminando mi licenciatura en Ciencias Sociales en la Metropolitan State University de Saint Paul. Sigo conectado con los jóvenes en Dzaleka, y continúo como consultor de Salama Africa, el centro de arte que ayudé a crear allí. Y estoy trabajando para una empresa naviera.

¿Cómo marcó el JRS la diferencia en tu vida?

Gracias al JRS terminé mi educación secundaria y pude comenzar la universidad, pero también me dio sentido y un lugar cuando estaba en la escuela secundaria donde aprendí a liderar. Mis maestros del JRS y el personal me apoyaron y me dieron poder. Me decían: “Oye, puedes liderar esto”. Gané confianza y habilidades de liderazgo organizando conferencias juveniles, torneos de fútbol, ​​campamentos de vacaciones para niños e incluso la construcción de un centro de arte en el que los jóvenes refugiados podrían centrarse en su creatividad en lugar de optar por las armas y la guerra.

El JRS habla de caminar con las personas a las que servimos y acompañarlos en su camino. ¿Qué significa el acompañamiento para ti?

En 2017, empecé con el JRS como trabajador social comunitario, involucrando a los jóvenes y ayudando a la gente en todo el campamento. Hacíamos muchas visitas domiciliarias, íbamos donde estaban las personas realmente pobres. Si te invitan a entrar, tú entras. Te sientas con ellas. Comes con ellas. Hablas con sus familias. Esto es lo que significa acompañamiento. Es una forma de simpatizar, empatizar y estar presente con los demás, poniéndote en el lugar de las personas que han huido.

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