Incidencia

Using a megaphone, a man leads a group of refugees in song during an activity sponsored by JRS in the Doro Refugee Camp in Maban, South Sudan.
Usando un megáfono, un hombre dirige un coro de refugiados que cantan en una actividad patrocinada por el JRS en el campamento de refugiados de Doro, en Maban, Sudán del Sur. (Paul Jeffrey / Misean Cara)

Para el JRS, la incidencia (o advocacy) significa garantizar que los refugiados reciban un trato legal y humano. Esto implica apoyar a los refugiados en sus esfuerzos por reclamar y ejercer sus derechos, y presionar a los gobiernos e instituciones para obtener respuestas mejores y más justas para los refugiados y las situaciones de desplazamiento forzado. Las actividades de incidencia del JRS también tienen como objetivo mejorar la percepción pública de los refugiados, contrarrestar la xenofobia y la indiferencia, y promover la integración y la cohesión social.

Nuestras actividades de incidencia se llevan a cabo a diferentes niveles. Sobre el terreno, nuestro personal con frecuencia aboga en nombre de refugiados en particular que requieren ayuda para proteger sus derechos y dignidad, o para satisfacer necesidades básicas como vivienda y comida. También estamos presentes en el ámbito nacional, donde apoyamos cambios en la legislación o políticas, especialmente en áreas como la detención de inmigrantes, el derecho al trabajo, a la salud y a la educación. Abogamos por la integración de los refugiados en la vida nacional, y pedimos poner fin a todas las formas de discriminación y xenofobia.

Aparte, dado que los refugiados, así como los problemas políticos, sociales y económicos que los afectan, van más allá de las fronteras nacionales, el JRS lleva su labor a nivel regional. El personal de incidencia en el ámbito regional supervisa los desarrollos en la zona y ayuda a las oficinas nacionales con posicionamientos políticos y aprovechando las oportunidades de incidencia.

Finalmente, el JRS lleva su incidencia a nivel internacional. Nuestras oficinas en Roma, Ginebra y Bruselas presentan las preocupaciones de la red del JRS ante gobiernos e instituciones humanitarias internacionales que pueden mejorar las condiciones de vida de los refugiados y mejorar la cooperación internacional para compartir la responsabilidad de su protección. Estas oficinas trasladan la información que el JRS tiene gracias a su estrecho contacto con los refugiados a las partes institucionales estatales e internacionales.

El JRS colabora con la Sección Migrantes y Refugiados del Vaticano. Encabezado por el Papa Francisco, ayuda a la Iglesia a acompañar a los refugiados, a los que se ven obligados a emigrar o a las víctimas de la trata de personas.

Mensajes de protección mientras dure la COVID-19

Tras haber huido de la guerra, la violencia y otras situaciones de emergencia, los más de 70 millones de refugiados y personas desplazadas de todo el mundo probablemente se encuentren entre los más afectados por la pandemia. Mientras siguen los esfuerzos de ayuda global, el JRS hace un llamado a decisores políticos y contrapartes para que tomen las medidas adecuadas que garanticen el derecho de asilo a aquellas personas que necesitan protección, el cese de la detención y deportación de los solicitantes de asilo, y brinde un acceso equitativo a los servicios de higiene y salud.

También apoyamos y difundimos información adecuada sobre protección de refugiados, como la que comparte el ACNUR a través de sus “Mensajes clave de protección” y el grupo de protección global (GPC) a través de su página web sobre “Protección y Covid-19“. Otra fuente confiable de información y asesoramiento es la del GP20.

Enfoque en incidencia política: personas desplazadas

El JRS sirve y acompaña a los desplazados internos a través de sus programas, y aboga a diferentes niveles en favor de leyes y políticas nacionales que protejan los derechos de las personas desplazadas a la vez que trabaja en la promoción de soluciones duraderas.

En 2019 había 50,8 millones de desplazados internos, personas obligadas a huir de sus hogares, pero que aún permanecen dentro de sus propios países. Los desplazados internos enfrentan desafíos similares a los de los refugiados que han tenido que huir de sus propios países: violaciones de los derechos humanos, falta de acceso a alimentos, vivienda, educación y otras necesidades y oportunidades básicas. Si bien las autoridades nacionales son las principales responsables de su protección, los desplazados internos a menudo tienen problemas para acceder a sus derechos y a la protección y corren el riesgo de pasar desapercibidos y quedar en el olvido.

Los desplazados internos son a menudo ciudadanos olvidados en sus propios países.

El JRS cree que las personas desplazadas tienen derecho a la ayuda de emergencia y a una protección continua durante su desplazamiento, así como a tener la oportunidad y el apoyo para reconstruir sus vidas.

Sepa más de nuestro trabajo con los desplazados internos y de nuestra alianza con la Sección de Migrantes y Refugiados del Vaticano y la campaña GP20 de la ONU.