Sobre Nosotros

Inspirados por el generoso amor y ejemplo de Jesucristo, el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) es una organización internacional católica cuya misión es acompañar, servir y defender a los refugiados y otras personas desplazadas por la fuerza, para que puedan sanar de sus heridas, aprender y marcar su propio futuro.

Nuestro trabajo expresa el compromiso de la Compañía de Jesús (los jesuitas) de apoyar a los refugiados en todo el mundo.

Los programas del JRS se desarrollan actualmente en 56 países, sirviendo a refugiados y otras personas desplazadas por la fuerza en zonas de conflicto y centros de detención, en fronteras remotas y en bulliciosas ciudades. Llevamos a cabo programas de atención pastoral y apoyo psicosocial en centros de detención y campamentos de refugiados, y brindamos ayuda humanitaria en situaciones de desplazamiento de emergencia. Los programas de educación y medios de vida ayudan al desarrollo de habilidades y crean oportunidades para la integración en las comunidades de acogida. Nunca dejamos de defender los derechos de los refugiados ni de trabajar para que se cumpla con la obligación de proteger a los más vulnerables de entre nosotros.

Nuestra Visión

Un mundo en el que los refugiados y otras personas desplazadas por la fuerza tengan protección, oportunidades y puedan participar.

Nuestra Manera de Hacer

El JRS cree que caminar con los refugiados es la mejor manera que tenemos de expresar nuestra solidaridad con ellos y nuestra preocupación por su bienestar. En un mundo en el que los refugiados necesitan más que nunca la acogida, la protección y la justicia, el rechazo y la demonización son cada vez mayores, y sus derechos humanos fundamentales negados, el JRS les ofrece acompañamiento como un signo de esperanza y un camino hacia la sanación. Incluso en las situaciones más desesperadas, nos quedamos junto a los refugiados para asegurarles que el mundo no los ha olvidado y que no están solos.