Fe. Esperanza. Amor.

Haga su acto de fe, esperanza y amor en esta navidad haciendo un donativo hoy mismo.

Esta navidad queremos celebrar a los refugiados y colegas cuyo poderoso testimonio de fe, esperanza y amor nos inspira en el JRS.

Refugiados come Anisa, una exestudiante y refugiada en Afganistán. Después de sus estudios con el JRS, obtuvo un título en medicina. “Siempre le agradezco a Dios que me crié en el JRS”, dice la doctora, quien encontró su “segundo hogar” y el coraje de seguir sus sueños en las aulas del JRS. “Rompí las cadenas de la discriminación, la restricción religiosa, el miedo a la sociedad, las preocupaciones sobre el futuro”, dice Anisa, “y me convertí en un pájaro”.

“El momento más feliz es cuando mis alumnos y yo jugamos juntos, y cuando se alcanzan los objetivos de aprendizaje que establecí para ellos”, dice Roi San, una educadora formada por el JRS, que enseña a los niños desplazados en Myitkyina, en el estado Kachin, en Birmania. Docentes como Roi San transmiten una esperanza en el futuro, no solo a los niños, sino a las comunidades que sus estudiantes ayudarán a reconstruir.

No se trata solo de mantener vivos a los refugiados. También se trata de mantener vivas sus esperanzas, fuerza, luz y amor, y asegurarse de que esas cosas hermosas no mueran en sus corazones.
Dra. Ana Paula Cruz, quien fue voluntaria en Angola con refugiados congoleños.

Esta Navidad apoya nuestra misión para ayudar a más refugiados a sanar, aprender, y determinar su propio futuro. No existe un donativo demasiado pequeño.