Cómo implementa el JRS la localización humanitaria a través del acompañamiento

25 marzo 2026

Actividades de sensibilización comunitaria del JRS en Chad (Servicio Jesuita a Refugiados). El enfoque del JRS sobre la localización humanitaria se centra en el acompañamiento y en el apoyo a soluciones lideradas por personas refugiadas y por las comunidades locales.
Actividades de sensibilización comunitaria del JRS en Chad (Servicio Jesuita a Refugiados)

¿Qué es la localización en la ayuda humanitaria?

En el sector humanitario, la localización se refiere al traspaso de poder y recursos a actores locales en los países afectados, para que puedan liderar y configurar las respuestas humanitarias. Su objetivo es fortalecer la capacidad, el liderazgo y la financiación local para responder a las crisis y favorecer la sostenibilidad a largo plazo.

La agenda de localización suele presentarse como un proceso de reforma dentro del sistema humanitario. Para nosotros, en el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), no es ni un proyecto de reforma ni una transferencia transaccional de responsabilidad. Es una forma de trabajar de larga data basada en el acompañamiento, la presencia local y la responsabilidad compartida, caminando y trabajando con las comunidades en lugar de para ellas, y moldeando respuestas juntos a través de la colaboración y la cocreación.

El Responsable de protección infantil del JRS en Chad visita a una mujer refugiada y a su hijo que necesitaban asistencia (Servicio Jesuita a Refugiados).

El enfoque del JRS sobre la localización

En el corazón del enfoque del JRS está el acompañamiento: estar con las personas, en lugar de hacer por ellas. Esto reconoce a los refugiados y a las personas desplazadas por la fuerza como titulares de derechos con conocimientos, capacidades y liderazgo propios.

Personas voluntarias de la comunidad en Adjumani, Uganda (Servicio Jesuita a Refugiados).

Desde sus primeros años, JRS ha enfatizado la restauración de la dignidad y la esperanza. Bill Yeomans SJ, JRS Asia Pacífico, reflexionó que la ayuda debe ofrecerse de manera que restaure la autoestima y reavive la esperanza. Hoy en día, esto continúa a través de la presencia, la escucha y la participación. Como también ha señalado el exdirector internacional Mark Raper SJ: incluir a los refugiados en la planificación, la toma de decisiones y comunicarse de forma transparente es esencial para esta forma de trabajar.

La localización, en este sentido, es relacional más que transaccional, basada en la escucha, la confianza y la humanidad compartida.

Proyecto desarrollado con personas refugiadas colombianas que huyeron a Ecuador a causa del conflicto armado (Daniel Mora/Servicio Jesuita a Refugiados).

Fomentar la agencia y el liderazgo local

Un elemento fundamental de la localización en JRS es la agencia. Las comunidades desplazadas y de acogida no son receptoras pasivas de ayuda; Son actores en la configuración de respuestas, la reconstrucción de vidas y el fortalecimiento de la cohesión social.

Esto incluye apoyar las respuestas lideradas por personas refugiadas, por mujeres y por organizaciones comunitarias, y crear espacios para una participación significativa en todo el ciclo del proyecto. También implica reconocer los roles complementarios de los actores locales, nacionales e internacionales, y compartir el liderazgo en lugar de concentrarlo.

Una persona voluntaria pastoral realizando visitas domiciliarias en Tailandia (Servicio Jesuita a Refugiados).

Los actores religiosos y comunitarios suelen tener raíces profundas en entornos de desplazamiento y están entre los primeros intervinientes en tiempos de crisis. En la mayoría de los contextos, las comunidades religiosas locales son las primeras a las que acuden las personas en busca de protección, asistencia y acompañamiento psicosocial. Su proximidad, la confianza que generan y su comprensión del contexto son activos importantes en entornos complejos y poco seguros.

Al mismo tiempo, el JRS reconoce el papel esencial de los gobiernos en la protección y la prestación de servicios, especialmente en salud y educación. La localización humanitaria requiere una colaboración estrecha con las autoridades nacionales y locales para fortalecer los sistemas y cumplir las obligaciones en materia de derechos humanos. También exige un compromiso internacional sostenido. Los actores internacionales siguen siendo vitales para el aprendizaje multinacional, la defensa y el intercambio de conocimientos bidireccional. La localización no significa retirada; Significa una asociación responsable.

Los desafíos de la localización en el contexto humanitario actual

Si la localización se aplica de forma apresurada o con recursos insuficientes, puede trasladar la responsabilidad de las respuestas a actores locales sin brindarles el apoyo necesario. Este riesgo es aún más relevante en el contexto de financiación limitado que vivimos actualmente.

Las transiciones mal planificadas pueden perjudicar el acceso a la educación, la salud, la protección y otros servicios esenciales.

En contextos donde actores internacionales han gestionado históricamente sistemas paralelos, las transiciones requieren una planificación cuidadosa y una inversión sostenida. Para el JRS, la localización implica transiciones deliberadas y graduales que fortalezcan los sistemas en lugar de sobrecargarlos. La solidaridad internacional sigue siendo esencial: financiación previsible, aprendizaje compartido y una incidencia que conecte las realidades locales con los espacios de toma de decisiones.

Ejemplos de localización en el trabajo del JRS

En todos los programas y sectores, la localización define la forma de trabajar del JRS, más que añadir una actividad separada.

Las operaciones del JRS están profundamente arraigadas en los contextos locales. Están dirigidas en gran medida por personal local, incluidas personas con experiencia vivida de desplazamiento, y se desarrollan en estrecha colaboración con organizaciones locales, actores eclesiales y redes jesuitas. Con el apoyo de un marco global, el JRS centra su labor en el acompañamiento y en las capacidades, la agencia y la sabiduría de las comunidades desplazadas por la fuerza, para que puedan participar de manera significativa en las decisiones que afectan a sus vidas.

A través del acompañamiento, el JRS mantiene su compromiso con una localización relacional, justa y transformadora.