El JRS publica su Informe Anual de 2019

25 octubre 2020

Los estudiantes con necesidades especiales del JRS participan en un evento en el campamento de refugiados de Kakuma, Kenia. (Fredrik Lerneryd / Servicio Jesuita a Refugiados)
Download this Resource

En 2019, la cifra de personas desplazadas por la fuerza en el mundo se incrementó en un 13%; una de cada 97 personas en la tierra se ha visto obligada a abandonar su hogar. Lea sobre cómo su generoso apoyo permitió a los equipos del JRS servir a un total de 811.884 refugiados y desplazados internos en 56 países. En particular, se pusieron en marcha excelentes programas sobre el terreno y se desarrolló un eficaz programa de atención al personal del JRS. Se implementaron sistemas financieros y de TIC con el fin de estar preparados para las demandas de las tecnologías del siglo XXI.

En el informe, le informamos de que juntos recaudamos 41 millones de dólares, superando los objetivos de la Iniciativa Global de Educación (puesta en marcha en 2015) un año antes de lo previsto. Esto permitió que otros 100.000 estudiantes pudieran incorporarse a los programas de educación y de medios de vida. Los refugiados y los desplazados internos pudieron participar en programas de reconciliación, capacitación de docentes, educación con perspectiva de género y formación postsecundaria; las iniciativas de incidencia política protegieron las vidas y los derechos de las personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo.

La publicación del Informe Anual de 2019 llega en el apogeo de la pandemia de la COVID-19, una crisis sin precedentes que cambiará nuestro mundo. El JRS continúa desarrollando soluciones innovadoras para hacer frente a la realidad del desplazamiento forzoso, desde la formación de refugiados para que encuentren empleo online a la creación de proyectos para mantener a las jóvenes en la escuela. El Informe anual de 2019 no solo describe los proyectos del JRS, sino cómo su acompañamiento con nuestras hermanas y hermanos refugiados y desplazados internos les permite curar las heridas, aprender y labrarse su propio futuro.