La protección en acción: voces desde los proyectos del JRS

17 agosto 2026

Personal del JRS visitando escuelas en Burundi (Servicio Jesuita a Refugiados)
Personal del JRS visitando escuelas en Burundi (Servicio Jesuita a Refugiados)

Proteger a las personas refugiadas y a otras personas forzadas a huir de sus hogares es una misión que las compañeras y compañeros del JRS llevan a cabo cada día en todo el mundo.

Para nosotras y nosotros, la protección significa garantizar que cada persona refugiada sea tratada con dignidad, que sus derechos sean respetados y que reciba el apoyo necesario para reconstruir su vida y sentirse en casa dentro de una nueva comunidad.

La protección adopta muchas formas en nuestros proyectos: educación, apoyo a la salud mental y psicosocial, inclusión económica, iniciativas de reconciliación y acompañamiento pastoral. Con motivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, algunas de nuestras compañeras y compañeros comparten reflexiones sobre las distintas maneras en que la protección se hace realidad a través de su labor de acompañar, servir y defender las personas refugiadas mientras reconstruyen sus vidas.

Théophile: Chad

Theophile Oniandon Atcha es Director de Proyectos y Responsable de la Oficina del JRS en Bagasola, en la región del lago Chad.

«Lo que me motivó a trabajar en el sector humanitario fue, ante todo, el deseo de mejorar el bienestar de las personas vulnerables», explica. «Con los años, ser testigo de las dificultades que afrontan las personas refugiadas y las comunidades a las que servimos ha reforzado mi determinación de permanecer a su lado, ofreciéndoles apoyo y esperanza en algunos de los momentos más difíciles de sus vidas.»

«Para mí, la protección es el conjunto de acciones destinadas a garantizar la seguridad, la dignidad, el bienestar y el desarrollo personal de las personas. La protección puede cambiar el rumbo de la vida de una persona. Estar presente, escuchar, hacer incidencia y apoyar a alguien en el momento oportuno puede ayudarle a recuperar la confianza y seguir adelante a pesar de los obstáculos que enfrenta. Cada acto de protección transmite un mensaje poderoso: que un mañana mejor es posible.»

Mia: Indonesia

Fransisca Dwi Indah Asmiarsi, conocida por muchas personas como Mia, se incorporó por primera vez al JRS Indonesia en 2012 y, tras una breve pausa, regresó en 2018. A lo largo de los años ha asumido diversos cargos dentro de la organización que la han llevado a su actual puesto como Directora Nacional interina del JRS Indonesia.

Los años dedicados a acompañar a personas refugiadas, solicitantes de asilo y personas desplazadas internas han marcado profundamente su vida.

«Lo que me ha mantenido comprometida son las personas que he conocido y el privilegio de acompañar a personas refugiadas, solicitantes de asilo y personas desplazadas internas », afirma. Esta experiencia le ha enseñado que «el trabajo humanitario no consiste únicamente en prestar servicios, sino también en afirmar la dignidad humana. He llegado a comprender que una simple presencia, una escucha atenta o un pequeño gesto de amabilidad pueden recordarle a alguien que no ha sido olvidado».

Para Mia, la protección significa «crear espacios donde cada persona se sienta segura, respetada y escuchada. También implica salvaguardar la seguridad física, la dignidad, los derechos, el bienestar mental y la esperanza de las personas».

Doreen: Uganda

Doreen Kyampeire trabaja como Consejera para la infancia, la juventud y las familias, y es además punto focal de salvaguarda en JRS Uganda. Su labor se centra en proteger a niñas y niños refugiados y apoyar a las familias refugiadas, garantizando que puedan acceder a la seguridad y al apoyo psicosocial pese a los numerosos desafíos del desplazamiento forzado.

Lo que más la motiva es la resiliencia que presencia cada día.

«Incluso después de haber vivido dificultades inimaginables, muchas personas siguen esperando un futuro mejor con una sonrisa. Poder caminar junto a ellas y ayudar a los niños a recuperar sus sueños da sentido a mi trabajo», comparte.

Para Doreen, la protección va mucho más allá de responder a emergencias.

«Significa estar al lado de las personas cuando se sienten invisibles, escuchar sin juzgar y garantizar que puedan acceder al apoyo que necesitan. En el JRS, la protección se expresa a través del acompañamiento. Vamos más allá de la prestación de servicios para construir relaciones, hacer incidencia en favor de quienes son más vulnerables y recordarles que importan y que no están solos.»

Juanita: JRS Latinoamérica y el Caribe

Juanita Bedoya Palacio es Coordinadora Regional de Educación para el JRS Latinoamérica y el Caribe.

Hay una experiencia que ha permanecido con ella a lo largo de sus años de trabajo humanitario. Mientras acompañaba a familias en movilidad, conoció a personas refugiadas que se habían visto obligadas a caminar desde Venezuela hasta Colombia, a menudo durante semanas, con sus hijas e hijos expuestos a numerosos riesgos durante el trayecto.

«Empecé a jugar con un niño de siete años utilizando pequeños frutos de un árbol para practicar matemáticas sencillas. Ese momento quedó grabado en mi corazón y me mostró cómo crear oportunidades de aprendizaje y ofrecer educación en situaciones de emergencia puede ser un poderoso acto de protección, cuidado y dignidad.»

Juanita describe así lo que significa la protección para ella:

«Como trabajadoras y trabajadores humanitarios, la protección cobra vida en cada encuentro humano, en cada decisión responsable y en cada enfoque basado en principios que sitúa la dignidad de las personas en el centro. Al equilibrar humanidad y rigor técnico, podemos crear espacios más seguros y protectores donde las personas refugiadas puedan reconstruir sus vidas con dignidad.»