Mantén viva a la esperanza

Esta Navidad, ayúdanos a restaurar la esperanza de nuestros hermanos y hermanas refugiados.

Verse obligados a abandonar sus hogares significa inseguridad y riesgo; un viaje como este requiere esperanza en un futuro que no se ve y que a menudo se desconoce.

Mientras seguimos enfrentándonos a crisis y sufrimiento en todo el mundo, muchos más se verán obligados a realizar estos viajes de manera desesperada. Con su apoyo, nuestros hermanos y hermanas desplazados, no caminarán solos.

¡Basta un hombre bueno para que haya esperanza!
Papa Francisco