Miles de desplazados en Líbano por la escalada de violencia
05 marzo 2026
Una serie de intensas operaciones militares, que incluyen ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos y líderes de Irán, ha desencadenado una violencia generalizada en toda la región. Los ataques con misiles y drones iraníes también han alcanzado a varios países. Este aumento de la violencia ha provocado un número significativo de víctimas civiles y desplazamientos masivos, con personas que una vez más quedan atrapadas en el fuego cruzado de las hostilidades regionales.
A medida que la violencia continúa escalando en la región, Líbano vuelve a encontrarse profundamente afectado. Según el Gobierno libanés, al menos 58 000 personas desplazadas han buscado protección en los refugios del Gobierno, pero sabemos que hay muchas más que no figuran en los registros oficiales. En momentos como estos, siempre son los más vulnerables los que se exponen a mayores riesgos.
En Beirut, la iglesia jesuita de San José se ha convertido nuevamente en un refugio que acoge a trabajadores migrantes que no pueden encontrar un lugar en los centros oficiales. Los programas de educación y medios de vida del JRS en todo el Líbano se han suspendido por razones de seguridad, mientras que seguimos prestando asistencia básica, protección y servicios de salud mental y apoyo psicosocial a los más necesitados.
Mientras seguimos vigilando la situación, nuestro compromiso es claro: estar junto a quienes se ven obligados a huir y garantizar que nadie haga frente a esta crisis en soledad.
En este contexto, el llamado a la paz no es abstracto. Es urgente. Como ha afirmado el Papa León XIV, la paz requiere valentía, diálogo y un compromiso firme con la reconciliación. No es simplemente la ausencia de violencia, sino la elección activa de buscar la justicia y proteger la dignidad humana. Las soluciones duraderas a los conflictos sólo pueden construirse sobre el diálogo y el entendimiento mutuo. Sin paz, los ciclos de desplazamiento y sufrimiento continuarán agravándose.
La paz sigue siendo el único camino viable. Hasta que se garantice, continuaremos acompañando a quienes sufren su ausencia.